Cantante, cantaora, compositora y letrista. Autora de poemas. Nace en Algeciras, Cádiz, en mayo del 68. Hija de madre coplera y padre lorquiano.

Bebe de las fuentes del flamenco y de los poetas andaluces y sus paisajes. Con catorce años empieza a componer sus propias letras y canciones. Los vientos la llevan a Madrid en los ochenta. Gana su primer premio de poesía siendo adolescente.

Compagina su quehacer creador con el Trabajo Social en el contexto de la salud y la educación. Actualmente desarrolla esta labor en un hogar para madres adolescentes.

Formada en filosofía y yoga taoístas. Profesora de Chi kung. En el año 1990 compone sus Poemas al séptimo mes, más tarde Soleá y en el 2000 Letras con música, una recopilación de los versos de sus canciones.

En 2015 publica el poemario La piel del Aire. En el año 2003 crea el grupo de flamenco-fusión Yarvaday y graba su primer disco. Desde el año 2007 forma parte del grupo vocal de música étnica Las Lavanderas, creado por la cantante Kati Dadá.

Ha colaborado en grabaciones y conciertos de distintos artistas. Durante el año 2012 participa en el cuadro flamenco Al Tres por Medio. Se ha ido desarrollando como cantaora de flamenco en el Conservatorio Casa Patas y el Centro de Arte Flamenco Amor de Dios. En 2017 y 2018 participa en el Festival Lunas flamencas.

En el verano de 2018 alumbra su segundo disco, Mar de Lirios, su proyecto más personal, que viene presentando en directo en diversos escenarios.

Mar de Lirios es una travesía por paisajes marinos y sentires profundos. Un viaje de ida y vuelta que nace del Sur y se mece entre el Mediterráneo y el Atlántico, una música que navega entre aires flamencos y sones de jazz, copla y bolero. Mar de Lirios es un viaje musical y poético que se ha ido gestando lento, entre el silencio, el desierto, el delirio y la gracia, la soledad desnuda y la entrañable compañía. Nace de la matriz del Mediterráneo, en el mar andaluz, entre aires flamencos, y navega hacia las costas atlánticas, donde se mece con los cálidos sones caribeños, para regresar de nuevo a su origen. Este encuentro entre orillas ha ido destilando unas canciones flamencas muy personales y lo que hemos dado en llamar boleros del Mediterráneo. Mar de Lirios busca el recogimiento y la intimidad dentro de un paisaje abierto. Del sur, el viento y la arena, los rizos del agua, el contoneo de la seda, el limpio azahar, la magia de la fuente, la alegría de la sal… Del son de las islas, la caricia sensual y la caña dulce, la savia de las hojas, el relámpago, el latir de la tierra, la piel del tambor y la magnolia… Mar de Lirios ha ido desplegando las velas a su propio temple, surcando la espera y la pasión, la zozobra y el arrojo, el vacío y el asombro. Gracias a mis queridos compañeros de viaje y a todas las personas que me alumbran e inspiran. Hoy celebramos y compartimos con amor este antiguo sueño, presente constelado de aromas y colores.